El pasado 9 de noviembre, Luís Eduardo Estévez, psicólogo clínico, terapeuta EMDR y coordinador del Programa de Colaboración con la Atención Primaria de la Fundación Vidal i Barraquer, participó en el Congreso Nacional EMDR España con la Comunicación Oral del Programa de Intervención Psicoterapéutica en experiencias vitales adversas y estrés postraumático: presentación del proyecto y resultados preliminares.
Este programa nace del interés en el tratamiento de trauma de tres profesionales de la Fundación Vidal i Barraquer (Luís Eduardo Estévez, Inma Ferrero y Noemí Figueroa) y sus observaciones a lo largo de su trabajo.
“Muchas personas con TEPT pueden pasar desapercibidas para los profesionales de Atención Primaria” (Lecrubier, 2014)
Durante este tiempo se han detectado casos con una historia traumática previa donde el estresor reciente está funcionando como desencadenante y la sintomatología es la consecuencia de la actuación de patrones de respuesta aprendidos de forma implícita en el pasado. Por una parte, nos encontramos con la elevada prevalencia de experiencias adversas o traumáticas en las personas que se atienden en las consultas del Programa de Colaboración con la Primaria del CSMA de Sant Andreu (FVB). Por otra parte, se constata que un grupo numeroso de personas que llegan a este servicio (PCP) con diagnóstico de trastorno adaptativo con sintomatología reactiva a un estresor reciente y aparentemente resistente al abordaje hecho por los equipos de atención primaria.
“La prevalencia del Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT) en dispositivos de Atención Primaria se sitúa en un rango de entre el 2% y hasta el 39,1%, con una media de 12,5%” (Spottswood et al., 2017).
En el grupo de Trastornos Asociados con el Estrés, el agente estresante puede ser desde eventos vitales negativos (trastorno adaptativo) a factores estresantes traumáticos de gravedad excepcional (TEPT y TEPT-complejo). Pero los mecanismos podrían ser comunes.
Hay numerosos estudios que identifiquen que el trauma psicológico es un factor de riesgo transdiagnóstico de psicopatología y la regulación emocional, un factor medidor entre las experiencias traumáticas y la psicopatología.
Los modelos de trauma proporcionan un marco conceptual secuenciado en tres fases por su abordaje.
- Estabilización y reducción de síntomas.
- Tratamiento de los recuerdos traumáticos.
- Integración y la rehabilitación.
Teniendo en cuenta estas apreciaciones, desde el Programa de Colaboración con la Atención Primaria, se ha diseñado un Programa de Intervención Psicoterapéutica vertebrada a través de las tres fases del abordaje del trauma, con intervenciones específicas planteadas para cada una de las fases que integran la Psicoterapia de Desensibilización y Reprocesamiento a través de Movimientos Oculares (EMDR) y Psicoterapia Sensoriomotriz, poniendo especial acento en el abordaje grupal como elemento catalizador del cambio.
Estas fases son:
- FASE 1: estabilización y reducción de síntomas. La intervención aplicada es la Psicoterapia Grupal de Estabilización y Regulación Emocional en Experiencias Vitales Adversas y Estrés Postraumático.
- FASE 2:tratamiento de las memorias traumáticas. La intervención aplicada es el Grupo de Reprocesamiento EMDR.
- FASE 3:integración y la rehabilitación. La intervención aplicada es el Grupo de Apego y Trauma Relacional.
En su comunicación oral en el Congreso Nacional EMDR España, Luis Eduardo Estévez presentó como conclusión que las intervenciones planteadas permiten ofrecer atención psicoterapéutica a un amplio número de demandas de salud mental en los dispositivos de Atención Primaria. Ofreciendo una contextualización psico biográfica del sufrimiento presente, así como recursos para la estabilización sintomáticos y la integración de las experiencias pasadas. Se obtienen resultados prometedores por lo que contempla la eficacia, utilidad y satisfacción.
“Se observa una elevada comorbilidad entre TEPT y otros problemas de salud” (Greene et al., 2016).
Otras Jornadas
Durante este año hemos participado en diferentes Jornadas en que hemos presentado el Programa de Intervención Psicológica en Experiencias Vitales Adversas y Estrés Postraumático. El 8 y 9 de mayo se expuso a las X Jornadas regionales de Actualización en Psicología Clínica, el Papel del Psicólogo Clínico en Atención Primaria del Servicio Castellano Leonés de Salud celebradas en el Complejo Asistencial Universitario de León (CAULE).
A finales de mayo también participamos en XXIII Congreso Nacional y IV Internacional de la Sociedad Española de Psicología Clínica a Cádiz.
En el 2023 se participó en las XXIV Jornadas de la Asociación de Psicoterapia Analítica Grupal en Sitges, con el lema ‘Tiempos inciertos, vidas inestables. La importancia de lo grupal’.
¿Qué es la EMDR?
La Terapia de Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares (EMDR) es un método de psicoterapia efectivo y ampliamente investigado. Ha demostrado ayudar a las personas a recuperarse de un trauma y otras experiencias angustiosas asociadas a problemas de salud mental como el estrés postraumático (TEPT), la ansiedad, la depresión y muchas otras patologías.
Tanto la EMDR como las terapias de tipo cognitivo conductual (TCC) han mostrado altos niveles de evidencia para el tratamiento de los recuerdos traumáticos. A diferencia de estas psicoterapias, EMDR no requiere que la persona usuaria hable en detalle del problema o que lleve a cabo tareas entre sesiones. Por ejemplo, a la terapia de exposición se busca que la persona esté en contacto con las emociones que le genera el recuerdo sin evitarlo, hasta que se produce progresivamente un proceso de habituación, reduciendo el malestar.
En terapia EMDR, la persona contactará muy brevemente con el recuerdo, para dejarle paso a un proceso asociativo con otros recuerdos, sensaciones o pensamientos. Por lo tanto, hay una disminución del malestar (desensibilización), pero se pone en marcha, también, un proceso de múltiples asociaciones (reprocesamiento). Las dos terapias son efectivas, pero operan a través de mecanismos diferentes.
Para trabajar con EMDR es importante, no solo tratar la memoria específica que está bloqueada, sino las conexiones entre esta experiencia y situaciones previas, que pueden compartir los mismos pensamientos o sensaciones asociadas. Un terapeuta EMDR trabajará con el usuario/a en comprender las raíces de las experiencias traumáticas, y en elaborar un plan de trabajo global para eliminar su influencia al presente.
La idea central del modelo EMDR, denominado Modelo de Procesamiento Adaptativo de Información (PAI), es que el sistema nervioso tiene mecanismos para procesar e integrar todo lo que nos va sucediendo, incluyendo las experiencias difíciles o estresantes.
A veces, cuando estas experiencias son más intensas o complejas para la persona, el sistema se bloquea y el recuerdo permanente almacenado sin elaborar, con las mismas percepciones, pensamientos, emociones y sensaciones. Estos recuerdos no procesados no son fuente de aprendizaje, sino que pueden dar lugar a problemas y síntomas en el presente, cuando alguna cosa que sucede se conecta con estas experiencias. La terapia EMDR ha definido procedimientos para acceder y desbloquear estos recuerdos, y dejar así que el sistema nervioso pueda, finalmente, integrarles.
Dentro de estos procedimientos, uno de los elementos que se hacen servir es el movimiento ocular u otras formas de estimulación bilateral del cerebro (táctil, auditiva).
Aunque los movimientos oculares han dado nombre a la terapia, es importante tener en cuenta que este elemento por sí mismo no constituye un abordaje terapéutico, y su uso aislado no es recomendable.
¿Quién puede beneficiarse?
La terapia EMDR ayuda a niños, bebés y adultos de todas las edades. Los terapeutas usan la terapia EMDR para abordar una amplia gama de problemas.
- TEPT y otros problemas relacionados con el trauma como el estrés.
- Ansiedad, ataques de pánico o fobias.
- Enfermedades crónicas y problemas médicos.
- Depresión.
- Trastornos bipolares y psicóticos.
- Trastornos disociativos.
- Trastornos alimentarios.
- Duelos y perdidas.
- Dolor.
- Ansiedad por el rendimiento.
- Trastornos de personalidad.
- Violencia y abuso físicos, sexual y emocional.
- Trastornos del sueño.
- Abuso de sustancias y adicción.
- Violencia y abuso.
El enfoque del EMDR, en todo caso, no está centrado en el diagnóstico sino en la base de cada trastorno, en un grado o en otro, está influenciada por el ambiente en el que la persona se ha desarrollado y se ha relacionado. Aún, algunas patologías tienen importantes componentes genéticos, socioculturales o tóxicos, EMDR trabaja sobre las circunstancias vitales no procesadas que contribuyen a los problemas actuales.