Durante 2025 se registraron 556 suicidios en Cataluña, según datos del INE, una cifra que representa una disminución del 17% respecto a 2022 y que confirma una tendencia de tres años consecutivos de descenso de la mortalidad por esta causa. Aun así, el suicidio continúa siendo un importante problema de salud pública.
La prevención del suicidio constituye un reto prioritario de salud pública y requiere la implicación de toda la sociedad. Desde la Fundació Vidal i Barraquer trabajamos para contribuir a la detección precoz del sufrimiento emocional, promover el acceso a los recursos de atención especializada y favorecer una cultura de cuidado, escucha y apoyo que ayude a reducir el estigma asociado a los problemas de salud mental.
En este sentido, profesionales de nuestra institución participan activamente en diferentes iniciativas de prevención. Entre ellas, destaca la colaboración de profesionales del Centro de Salud Mental Infantojuvenil (CSMIJ) en la formación sobre conducta suicida y autolesiones dirigida al personal de enfermería de toda Cataluña que forma parte del programa Salut i Escola, impulsado por el Servicio de Salud Maternoinfantil de la Secretaría de Salud Pública del Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya. Salut i Escola, impulsat pel Servei de Salut Maternoinfantil de la Secretaria de Salut Pública del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya.
El suicidio es una realidad compleja que tiene un impacto profundo tanto en las personas afectadas como en sus entornos familiares, sociales y comunitarios. Por este motivo, hablar de ello con rigor, sensibilidad y responsabilidad es esencial para facilitar que las personas en situación de vulnerabilidad puedan recibir la ayuda necesaria.
El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha la nueva Estrategia de Prevención de la Conducta Suicida 2026-2032 con el objetivo de reforzar la detección precoz, mejorar el acompañamiento a las personas en situación de riesgo y potenciar las acciones preventivas. Entre los recursos disponibles destaca el Teléfono de Prevención del Suicidio (900 925 555), bajo el lema, así como el chat de apoyo emocional para jóvenes (679 333 363), un servicio gratuito, inmediato y confidencial disponible las 24 horas para jóvenes de entre 14 y 25 años.
Los estudios identifican diferentes factores que pueden incrementar el riesgo, como antecedentes de intentos de suicidio, determinados trastornos mentales, las adicciones, experiencias de maltrato o abuso, situaciones de acoso escolar o ciberacoso, así como acontecimientos vitales especialmente estresantes, entre los que pueden encontrarse conflictos familiares, experiencias traumáticas, dificultades académicas o problemas económicos.
Los profesionales también subrayan la importancia de reconocer las posibles señales de alerta. Expresiones persistentes de desesperanza, comentarios recurrentes sobre la muerte, el aislamiento social, cambios significativos en la conducta o la presencia de síntomas depresivos intensos pueden indicar una situación que requiere atención y apoyo especializado.
Hay colectivos que pueden presentar una vulnerabilidad más elevada y que requieren una atención específica. En las personas mayores, factores como la soledad no deseada, la pérdida de autonomía, las enfermedades crónicas o los procesos de duelo pueden incrementar el riesgo. En adolescentes y jóvenes, la impulsividad, las dificultades de regulación emocional, la baja autoestima, los conflictos familiares, las situaciones de abuso, el acoso o la presencia de problemas de salud mental pueden aumentar su vulnerabilidad.
Ante el sufrimiento emocional, es fundamental promover espacios de escucha y apoyo, favorecer la conversación abierta y sin juicios y facilitar el acceso a los recursos profesionales adecuados. La detección precoz y el acompañamiento pueden desempeñar un papel determinante en la prevención.
Durante el despliegue del Plan de Prevención del Suicidio 2021-2025, el servicio 061 Salut Respon ha atendido más de 77.000 consultas relacionadas con esta problemática, 18.811 solo durante 2025. La mayoría de las consultas provenían de personas de entre 20 y 29 años, y el 85% de las personas atendidas tenían un diagnóstico previo de algún trastorno de salud mental.
En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la Fundació Vidal i Barraquer reafirma su compromiso con la promoción de la salud mental, la prevención y el acompañamiento de las personas y sus familias.
Hablar de ello es cuidar. Escuchar es prevenir. Pedir ayuda es un acto de valentía.
